Desbordo de felicidad. El viernes fué realmente mágico. Por primera vez me sentí madura en el escenario, me sentí plena. La sonrisa no me la borra nadie, los abrazos y los besos de todos tampoco. Todo lo guardo en mi corazón. Yo sola se todo mi esfuerzo por esto y los pequeños logros quedan muy guardados en mi.
No hay dudas de que amo el escenario... cuando lo piso algo en mi se incendia, me transformo totalmente, juro que las tablas tienen magia. Esa magia que pocos encuentran. Esa magia que necesito para vivir.
Y anoche el show de danza, estaba muerta real. Pero ya dije el escenario me despierta.
Que año increíble. Cuanta gente bella que conocí, cuanto que aprendí. Abora a descansar el cuerpo y la mente
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