Cuando escucho y veo los talentos que hay. En seguida
aparece en mi mente el “para que hago
esto”. Pero ese pensamiento se borra de
mi mente cuando la magia se apodera de mi.
La clase de Hernan me hizo transpirar, terminé como poseída.
Me subí a un carro y no bajé. Cuando sentí su mano en mi espalda eligiéndome una
sonrisa se dibujo en mi cara de oreja a oreja. Termine en una ronda en el medio revolcándome por
el suelo cantando All that jazz… casi desnuda, usando mis rulos que siempre me
juegan a favor y mirando a los ojos a todos mis compañeros.
Cuando baje a la realidad, me miro al espejo con los pelos
todos despeinados y exhausta. Hernan es….TODO! y saca TODO de vos.
No podía creer todo lo que logré en un instante. Me fumo un cigarrillo sonriente y feliz mientras escucho la dulce voz de mi compañera
colombiana, y me hace reír. Tomo aire fresco de las 10 de la noche y vuelvo a
clase.
Estaba muerta, me acurruco en Alejandro que siempre me hace
masajes. Y medito mi monologo a presentar, me ancle y en mi estado y lo plantié
como una drogadicta. Ricardo volvió a ponerme como ejemplo de la clase por mi
excelente trabajo.
Capaz no estoy tan equivocada, este es mi camino. Este es. Si.
Y quiero que lo sea. Amo este mundo del teatro y la gente que lo rodea, quiero
seguir siendo parte toda la vida.
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